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lunes, 16 de febrero de 2015

SE REALIZÓ EL AMOR NO DISCRIMINA 2015


Desde el año 2003, en Lima se viene realizando la importante demostración por la Libertad Afectivo Sexual, denominada el Amor No Discrimina, el evento es organizado por la Red Peruana TLGB y este año contó con la asistencia de parejas conformadas por Lesbianas, Gays, Trans y Bisexuales (LGTB), al importante acto se convocó a los 130 congresistas, pero solamente acudió el congresista Sergio Tejada, quién en años anteriores ya ha acompañado a las y los activistas LGTB. La presencia congresal es importante en esta oportunidad puesto que en el mes de marzo se volverá a debatir el proyecto de Unión Civil, que podría ser un primer paso para el reconocimiento real de las parejas del mismo sexo, además que sería un reconocimiento parcial de derechos que podría ampliarse hasta lograr un trato igualitario real para todas las parejas, al margen de su orientación sexual o identidad de género.


domingo, 22 de septiembre de 2013

¿Unión civil o matrimonio igualitario?: IGUALES DERECHOS, MISMA PROTECCIÓN DEL ESTADO

                                                       A las familias LTGB del pasado, del presente y del futuro.


 Escribe: Manuel Herrera Loayza  
  
Atrasado, conservador y homófobo son los adjetivos que se merece el Perú, tanto el Estado como su sociedad, cuando existe y no permite la posibilidad de atender las justas y vigentes demandas de las personas lesbianas, transexuales, transgénero, gays y bisexuales (LTGB) para promover, respetar, proteger y garantizar sus derechos humanos, y, por fin, avanzar hacia el reconocimiento, el disfrute y el ejercicio plenos de su ciudadanía.

La desigualdad, la discriminación y la violencia homofóbicas son causa y consecuencia del atraso, del conservadurismo y de la inercia del Estado y la sociedad peruanos en esta materia. Este violento y deshumanizante odio hoy gana primeras planas o titulares sensacionalistas para seguir negando derechos a la ciudadanía LTGB peruana, con el necio y débil “sustento” de su ignorancia, sus prejuicios y su inmenso desprecio a la y al diferente.

Sucede ahora con ciertas reacciones a la propuesta de Carlos Bruce: la “Ley que establece la unión civil no matrimonial para personas del mismo sexo”, cuya frase “no matrimonial” desde el título puede comprenderse como una concesión al orden hegemónico heterosexual para poder hacer que camine; sin embargo, la histórica discriminación deja su sello. En la propuesta, se entiende la “unión civil” como “la unión voluntaria conformada por dos personas del mismo sexo con el fin de establecer y garantizar derechos y deberes, el uno para con el otro” (Artículo 1º). Las o los compañeros civiles que decidan unirse y tengan viviendo en Perú por los menos dos años antes de que soliciten su unión, quedarían inscritos en los Registros Civiles, considerando la separación o no de sus patrimonios.  

En el contexto peruano, esta iniciativa legislativa -de ser aprobada-, puede significar un paso importante y necesario para lograr algo de protección del Estado hacia las parejas del mismo sexo, constituidas por personas adultas: estabilidad emocional, financiera y psicológica; corresponsabilidad en convivencia y la toma de decisiones; seguridad social y salud; y acceso a la nacionalidad. Aunque muchos sabemos que la figura legal de la “unión civil”, aunque importante, ha quedado limitada en virtud de que la apuesta actual es por el matrimonio igualitario, sin regateos, hecho realidad ya en muchas partes del mundo.

El matrimonio igualitario entre personas del mismo sexo procura el goce efectivo de los derechos a contraer matrimonio, a tener hijos o/e hijas y a conformar una familia, en condiciones de plena igualdad que las parejas heterosexuales, con similares oportunidades y trato digno, bajo la misma protección jurídica del Estado. Ni más, ni menos. 

En Perú, a las parejas del mismo sexo –incluidas aquellas que hoy ya tienen y educan hijas o hijos-, se les sigue negando el reconocimiento civil; en cambio, las parejas heterosexuales sí tienen este derecho. A las parejas del mismo sexo no se les permite disfrutar de sus derechos a la seguridad social, a la vivienda, a los beneficios laborales, a la licencia por maternidad o paternidad, a los seguros o beneficios por salud y por desempleo, a los beneficios familiares y a las pensiones, etc. Esto perpetúa y reproduce escandalosamente la discriminación, ya que las parejas heterosexuales sí gozan de estos derechos, y ellas no suelen ser víctimas de violencia, asesinatos, ataques o amenazas por ser quienes son.  
El odio, el rechazo, la hostilidad, la injuria y la persecución de conocidos jerarcas católicos y de “políticos/as religiosos/as” hacia la lucha por dignidad, iguales derechos y felicidad de la humanidad LTGB no son novedad; sin embargo, los diversos activismos pro derechos y el propio Estado -que se presume democrático y laico- debieran permanecer organizados y alertas para denunciar, enfrentar y castigar esos discursos homófobos, utilizando la normatividad nacional e internacional de derechos humanos, tan vital y vigorosa hoy en día.

Las y los “mismos de siempre” niegan derechos, buscan imponer su moral e insisten en estigmatizar de manera virulenta el amor y las relaciones entre las parejas del mismo sexo con el fin de deshumanizarlas y legitimar la discriminación, los abusos y otras violencias. Con sus prejuicios, creencias e ideologías, atentan contra el derecho a la igualdad y un conjunto de derechos humanos interrelacionados. La no discriminación en razón de la orientación sexual y la identidad de género aplica a todos los derechos humanos garantizados en las normas internacionales, incluidos los derechos civiles y políticos, económicos, sociales y culturales, y sexuales y reproductivos. Los principios de interdependencia e indivisibilidad de los derechos humanos son contundentes.

En la actualidad, cotidianamente en nuestras vidas constatamos que existen diversos tipos de familias, y sabemos muy bien que se suele imponer un solo tipo de familia que se pretende único, basado en el modelo heterosexual para la reproducción, pero ella no es la única. Además, hoy somos más conscientes de que ninguna familia debe ser sometida a la discriminación en razón de la orientación sexual o la identidad de género de cualquiera de sus miembros; y nadie debe negar a nadie el derecho a ejercer su mater/paternidad.

Los derechos de las personas LTGB en general y los derechos de las parejas del mismo sexo en particular son derechos humanos, y las batallas por su reconocimiento legal y social continuarán, persistentemente, porque implican un fundamental asunto de justicia, igualdad y humanidad. Mientras tanto, enhorabuena si se sube un peldaño más en esta lucha por igualdad plena y se logra aprobar la “unión civil”, como vía a lograrse para el Perú actual.

Si en esta nueva oportunidad, el Estado no se atreve a dar este paso para reconocer las relaciones entre parejas del mismo sexo, seguirá impidiendo que haya personas que puedan tomar decisiones importantes en nombre de sus parejas cuando ellas estén enfermas; volverá a negarles la posibilidad de que puedan visitar a las o los hijos de sus parejas que están hospitalizados; estará recortando los mismos derechos y obligaciones que debieran tener las parejas del mismo sexo sobre las o los menores a su cargo; conseguirá obstaculizar que sus parejas y sus hijos/as tengan la protección de su seguro de salud, o que puedan recibir alguna prestación relacionada a su empleo; y les estará impidiendo que hereden en caso de que sus parejas fallezcan y no dejen testamento válido.

Es responsabilidad del Estado peruano (incluidos los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial)  respetar (no afectar ni violar) y garantizar (trabajar activamente a favor) de los derechos humanos de todos las y los peruanos, incluidos las y los ciudadanos LTGB. Todas las personas somos iguales en dignidad y en derechos, por eso todos las y los ciudadanos peruanos, independiente de nuestra orientación sexual y nuestra identidad de género, tenemos derechos al matrimonio civil, a tener hijos o hijas, y a formar una familia, en igualdad de condiciones y oportunidades que las parejas heterosexuales, incluyendo la adopción, la reproducción asistida, y la crianza y educación de las hijas y los hijos.
  

Manuel Herrera Loayza: 
Investigador social, comunicador, educador y defensor de derechos humanos. Tiene licenciatura en Periodismo, maestría en Sociología Política y doctorado en Estudios Latinoamericanos-Ciencias Sociales en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Colaborador e integrante del colectivo peruano Raíz 2.0.

domingo, 17 de octubre de 2010

Entrevista a Oscar Ugarteche y Fidel Aroche

Óscar Ugarteche: “El matrimonio legitima y legaliza nuestra relación”.

Entrevista de Manuel Herrera* a Óscar Ugarteche y Fidel Aroche.

El reconocido economista peruano Óscar Ugarteche y el economista mexicano Fidel Aroche celebrarán su matrimonio civil en el Distrito Federal, México, a fines de octubre.

Para el Boletín Diversidad, Manuel Herrera dialogó con Óscar y Fidel, ambos son catedráticos e investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en el Instituto de Investigaciones Económicas y en la Facultad de Economía.

Ellos eligieron como madrina de boda a la socióloga Teresita De Barbieri, querida maestra, amiga, reconocida académica e investigadora feminista de la UNAM, y como padrino a Kike Bossio, quien fuera un destacado activista del Movimiento Homosexual de Lima (MHOL), del cual Ugarteche fue uno de sus activistas fundadores en los inicios de los años ochenta (1982).

Les deseamos mucha felicidad desde el Boletín Diversidad. Para nosotros, especialmente para sus fundadores, Óscar Ugarteche, ha sido y es un gran amigo, admirado referente activista, compañero de ruta, maestro y orientador. Como activistas LGBT, nos alegra saber que Óscar y Fidel harán realidad su derecho al matrimonio, en igualdad de condiciones a las parejas heterosexuales, con todas las de la Ley. “Ser iguales ante la Ley es fundamental para la igualdad”. Brindemos: ¡Salud apreciados amigos!


* Activista y ex director del Boletín Diversidad.

domingo, 14 de marzo de 2010

La discriminación homófoba contra el matrimonio homosexual

¡IGUALES DERECHOS, MISMA PROTECCIÓN DEL ESTADO!
Escribe: Manuel Herrera Loayza

Contra el deshumanizante huracán homófobo de las derechas política y religiosa, desatado en México a consecuencia de la justa aprobación de la ley que permite el matrimonio y la adopción de hijos/as entre parejas del mismo sexo en el Distrito Federal, es vital enfatizar que todos/as los/as ciudadanos/as –incluidos los/as homosexuales- tenemos derechos al matrimonio civil, a tener hijos/as y a formar una familia, en igualdad de condiciones a las parejas heterosexuales. Independientemente de la orientación sexual y la identidad de género, todos los seres humanos – homosexuales, bisexuales y heterosexuales- somos iguales en dignidad y derechos.

Aunque haya quienes se empecinen en lo contrario, en base a prejuicios, creencias e ideologías, están en juego el derecho a la igualdad y un conjunto de derechos interrelacionados que están siendo vapuleados y amenazados por la discriminación homofóbica institucional. La no discriminación en razón de la orientación sexual y la identidad de género aplica a todos los derechos humanos garantizados en las normas internacionales, incluidos los derechos civiles y políticos, económicos, sociales y culturales, y sexuales y reproductivos. LEER EL ARTÍCULO COMPLETO

domingo, 14 de febrero de 2010

Perú: En el 14 de febrero activistas LGTB demanda el respeto a sus derechos

El 14 de febrero suele ser una fecha meramente comercial, sin embargo como en años anteriores, las y los activistas LGTB, salieron a las calles a demandar el pleno respeto a sus derechos, reconocimiento de la libertad afectivo sexual y la diversidad de identidad de género. Al mediodía, en la ciudad de Lima, las y los activistas LGTB, se reunieron en la octava edición de la intervención denominada: “El Amor No Discrimina”, la cual tuvo como acto central la unión simbólica de parejas del mismo sexo, lo cual motivó que a su alrededor se reunieran decenas de personas y periodistas de diferentes medios de comunicación en el denominado “Parque del Amor”, en el distrito limeño de Miraflores, pese a que este distrito cuenta con una ordenanza sobre no discriminación, las parejas LGTB no pudieron ubicarse en el estrado principal, el cual fue reservado, por la policía municipal, para parejas heterosexuales. El evento como en los años anteriores fue convocado por la Red TLGB.

EN TRUJILLO:
El mismo 14, a las 6 de la tarde, aproximadamente 30 activistas de la norteña ciudad de Trujillo, iniciaron la denominada segunda versión de la “Caminata del Amor”, la cual se inició en la Plaza de Armas de la ciudad y recorrió las principales calles y avenidas, logrando que decenas de ciudadanos y ciudadanas se integraran a esta iniciativa LGTB. Es importante anotar, que aprovechando la gran afluencia de la ciudadanía, se repartió más de un millar de cartillas informativas sobre los derechos de las lesbianas, gays, trans y bisexuales (LGTB). La acción fue convocada por la Asociación GLBTI- La Libertad, cuyo presidente Víctor Vásquez Cruzado, en un enlace telefónico, informó que el evento se había realizado con toda normalidad, logrando posicionarse de la Plaza de Armas de la ciudad, en la hora de mayor afluencia de público.

miércoles, 13 de enero de 2010

EL Tsunami de Intolerancia

MATRIMONIO HOMOSEXUAL, ¡UN ASUNTO DE IGUALDAD!

Comentario de Manuel Herrera sobre el artículo de Antonio Marquet

No son novedad, el odio, el rechazo, la hostilidad, la injuria y la persecución declarados y encarnados de los jerarcas de la iglesia católica contra la lucha por la dignidad, iguales derechos y la felicidad de las personas lesbianas, gays, bisexuales, transexuales y transgénero (LGBT).

Sin embargo, hay momentos en que esta iglesia hace alarde y demostración de sus altos índices de crueldad homófoba, como hoy acontece en el Distrito Federal-México, tras la justa aprobación del matrimonio y la adopción de hijos/as para las parejas homosexuales que radican en la capital mexicana.

En esta entrega, presentamos la colaboración del catedrático y escritor mexicano Antonio Marquet, quien a través de su artículo (El tsunami de intolerancia), alerta sobre la cerrazón, el machismo, la intolerancia y el oscurantismo vigentes en México, donde había avances en los últimos años, sobre todo en la capital, en torno a la lucha por los derechos de LGBT. Por ello, preocupan mucho hoy las múltiples expresiones de la homofobia, reactivadas con mucha vehemencia en las últimas semanas, hasta la fecha, principalmente en el D.F., y que azuzan a la violencia.

Frente a la reciente aprobación en México de una legislación que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, incluyendo la adopción, en el Distrito Federal; la homofobia social e institucional, con fuerza de volcán en alta erupción, viene mostrando su peor cara, insultando por doquier, amenazando y atacando con todo a quienes gestaron y concretaron esa ley, que no hace más que ser incluyente, lucha realmente contra la discriminación y procura el disfrute efectivo de los derechos al matrimonio, a tener hijos/as y a formar una familia, en igualdad de condiciones a las parejas heterosexuales, con iguales oportunidades, beneficios sociales y la protección jurídica-legal por parte del Estado, como todos merecemos.

En los últimos años, tras algunas conquistas a favor de los derechos humanos y ciudadanos de la población LGBT en algunos países, estos sentimientos, actitudes, aptitudes y discursos homofóbicos han sido férreamente acentuados y exacerbados, llegando incluso a configurarse grupos conservadores que, apoyados por los fundamentalismos de las derechas políticas y religiosas, buscan imponer su moral, su ignorancia, su inhumanidad, su desprecio, sus prejuicios y su odio a flor de piel contra aquellas personas que rompen con el sexismo, la heterosexualidad obligatoria y la heteronormatividad opresora del sistema sexo-género dominante.